En los últimos meses, Albania ha visto multiplicarse los procesos judiciales contra figuras de la élite política y de seguridad, según informa DW English el 29 de septiembre de 2026. Entre los investigados se encuentran un expresidente, el exjefe del servicio de inteligencia y varios altos funcionarios del sector público, acusados de malversación, tráfico de influencias y lavado de dinero.
El gobierno, liderado por el primer ministro Edi Rama, ha defendido la campaña como una respuesta necesaria a la presión de la Unión Europea para cumplir con los criterios de Estado de Derecho, esenciales para avanzar en las negociaciones de adhesión. Sin embargo, críticos argumentan que la persecución se centra en individuos sin abordar la cultura de impunidad y la falta de instituciones independientes.
Los tribunales albaneses han emitido sentencias que van desde la prisión preventiva hasta multas millonarias, mientras organizaciones internacionales como Transparency International califican la situación como una “prueba de la voluntad política”. La sociedad civil ha organizado manifestaciones exigiendo reformas estructurales y mayor transparencia en la contratación pública.
El proceso anticorrupción también ha repercutido en la percepción internacional de Albania, que ha visto mejorar su posición en el Índice de Percepción de la Corrupción, pero aún enfrenta desafíos para consolidar un sistema judicial verdaderamente independiente.

