Los resultados parciales de las elecciones locales de Sudáfrica, publicados el 6 de noviembre de 2026, muestran que el ANC obtuvo aproximadamente el 30 % del voto, una caída de casi 14 puntos porcentuales respecto a las elecciones de 2021. Este descenso coloca al partido en una posición vulnerable en numerosos municipios, donde partidos como el DA (Democracia Alianza) y el EFF (Frente Económico de la Libertad) se posicionan como principales competidores.
El descenso del ANC se produce en medio de una profunda crisis económica, marcada por altas tasas de desempleo, inflación creciente y escándalos de corrupción que han erosionado la confianza de la ciudadanía en el gobierno del presidente Cyril Ramaphosa. Además, la creciente violencia en los barrios urbanos y la percepción de una respuesta insuficiente por parte del Estado han alimentado el descontento.
Ante estos resultados, líderes del ANC han anunciado la necesidad de renegociar alianzas a nivel municipal y han llamado a la unidad del partido para evitar una fragmentación que podría favorecer a la oposición. Mientras tanto, partidos como el DA y el EFF celebran la caída del ANC como una oportunidad para impulsar sus agendas y ofrecer alternativas de gobierno.
Los analistas políticos advierten que la fragmentación del voto podría llevar a una serie de gobiernos locales de coalición, lo que complicará la toma de decisiones y la implementación de políticas públicas. La situación también plantea interrogantes sobre la capacidad del ANC para mantener su hegemonía a nivel nacional en las próximas elecciones presidenciales.


