El reciente enfrentamiento comercial entre Estados Unidos y Canadá ha desencadenado una serie de aranceles que afectan directamente a la industria del bourbon, concentrada en el condado de Franklin, Kentucky. Según datos de la Asociación de Destilerías de Kentucky, las exportaciones al mercado canadiense han caído un 15 % desde la imposición de los nuevos aranceles en septiembre.
Los productores locales, que representan más de 2 mil millones de dólares en ventas anuales, denuncian que los aranceles de 25 % sobre el bourbon hacen inviable la competitividad frente a otras bebidas alcohólicas importadas. Además, la medida ha generado incertidumbre entre los 30 000 empleados directos e indirectos del sector, que temen despidos masivos si la disputa persiste.
El tema ha cobrado relevancia política en Washington, ya que varios senadores republicanos y demócratas lo han utilizado para criticar la política comercial del presidente. En el marco de la campaña de las elecciones de medio término, los candidatos han prometido revisar los aranceles y buscar acuerdos que protejan a los productores estadounidenses.
A nivel internacional, la disputa se inscribe dentro de una tendencia creciente de tensiones comerciales entre las dos mayores economías de América del Norte. Los analistas advierten que, si no se resuelve, el conflicto podría extenderse a otros sectores agrícolas y manufacturados, erosionando la integración del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

