El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, sostuvo una reunión con una delegación estadounidense en Doha, Qatar, el 31 de octubre. Durante el encuentro, Araghchi describió la iniciativa de Washington como "un paso positivo" en la búsqueda de una mayor estabilidad regional.
Sin embargo, el funcionario iraní dejó claro que Teherán no descarta la posibilidad de acciones militares si sus intereses estratégicos se ven amenazados. La declaración subraya la ambivalencia de Irán ante la oferta de diálogo, manteniendo una postura de negociación combinada con una amenaza latente.
Estados Unidos, por su parte, busca reactivar las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, que fueron suspendidas tras la retirada del acuerdo nuclear en 2018. La visita de la delegación a Qatar forma parte de un esfuerzo más amplio para crear un entorno propicio para la diplomacia.
Los analistas advierten que la falta de garantías claras por parte de Irán podría retrasar cualquier avance significativo en las negociaciones, manteniendo la incertidumbre en el Oriente Medio y afectando la seguridad energética global.
