Cientos de activistas palestinos y simpatizantes se congregarán frente a la embajada de Estados Unidos en Londres el próximo 31 de octubre, desafiando la prohibición impuesta por el gobierno británico a acciones de apoyo a Palestina. La medida, anunciada en junio, busca evitar manifestaciones que puedan considerarse "terroristas" bajo la legislación nacional.
Los organizadores han anunciado una acción colectiva en la noche de Halloween, coincidiendo con la fecha de la audiencia del Tribunal Supremo que revisará el alcance de la prohibición. Los manifestantes planean llevar pancartas, cánticos y símbolos que denuncian la ocupación israelí y la situación humanitaria en Gaza.
Las autoridades londinenses han desplegado unidades de control de multitudes y han advertido que cualquier intento de vulnerar la orden judicial será sancionado con multas y posibles detenciones. Sin embargo, los organizadores aseguran que la protesta será pacífica y que la presencia de observadores internacionales garantizará la transparencia del acto.
El episodio se inserta en un contexto de creciente tensión entre el Reino Unido y grupos pro‑palestinos, que acusan a Londres de aplicar una política restrictiva que limita la libertad de expresión y de reunión. La decisión del Tribunal Supremo será observada de cerca por gobiernos y organizaciones de derechos humanos de todo el mundo.

