El 4 de octubre de 2026, el rey Mohamed VI de Marruecos designó a Fatima Zahra Mansouri como la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra del país, según informó DW English. Mansouri, conocida por su gestión como alcaldesa de Casablanca, asumirá la conducción del gobierno en un momento de crecientes demandas sociales y económicas.
Su nombramiento ha sido recibido con entusiasmo por organizaciones feministas y sectores progresistas, que lo ven como un paso hacia la igualdad de género en una monarquía tradicionalmente dominada por hombres. Sin embargo, analistas políticos señalan que el poder real del primer ministro sigue estando limitado por la autoridad del monarca, lo que podría reducir el alcance de cualquier reforma estructural.
En el plano internacional, la nueva primera ministra podría reorientar la política exterior marroquí, particularmente en relación con la cuestión del Sahara Occidental y los lazos con la Unión Europea. Se espera que Mansouri promueva una agenda de desarrollo sostenible y de diversificación económica, buscando atraer inversiones extranjeras.
Aún falta definir el programa concreto de su gobierno, pero la designación marca un hito histórico y plantea interrogantes sobre la profundidad de los cambios que Marruecos está dispuesto a implementar en materia de derechos humanos y gobernanza.

