Omán ha presentado una propuesta de pacto de no agresión que pretende reunir a los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) bajo un marco de seguridad compartida. La iniciativa, anunciada el 1 de noviembre de 2026, se basa en la tradición omaní de diplomacia neutral y mediación.
El documento preliminar sugiere la creación de un mecanismo de consulta permanente, la prohibición de acciones militares unilaterales y la instauración de un comité de verificación con observadores internacionales. Según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Omán, el objetivo es evitar una escalada que pueda involucrar a potencias externas.
Expertos en seguridad regional consideran que el pacto podría frenar la rivalidad entre Arabia Saudita e Irán, que ha alimentado conflictos en Yemen y Siria. Sin embargo, algunos analistas advierten que la falta de garantías de cumplimiento y la desconfianza histórica podrían limitar su efectividad.
Si se adopta, el acuerdo marcaría un hito en la arquitectura de seguridad del Golfo, ofreciendo una alternativa a la dependencia de alianzas externas y fortaleciendo la capacidad de los estados miembros para gestionar sus diferencias de forma pacífica.


