El Tribunal Superior de Nigeria dictó una sentencia el 6 de noviembre de 2026 que descalifica al candidato del partido de oposición All Progressives Congress (ADC) de participar en las próximas elecciones presidenciales previstas para febrero de 2027. La resolución se basa en supuestas irregularidades en la inscripción del candidato y en la falta de cumplimiento de requisitos legales.
Con la medida, el partido ADC pierde su principal representante en la contienda, lo que reduce la pluralidad de opciones para el electorado y refuerza la posición del actual presidente Bola Tinubu y su partido All Progressives Grand Alliance (APGA). La oposición ha denunciado la decisión como una maniobra política para asegurar la reelección del incumbente.
Organizaciones internacionales, como la Unión Africana y la Comisión Electoral Nacional Independiente (INEC), han llamado a garantizar la transparencia del proceso y a evitar que decisiones judiciales interfieran con la voluntad popular. El gobierno nigeriano ha asegurado que la sentencia se basa en la ley y que se respetará el estado de derecho.
El caso sigue en apelación y podría llegar al Tribunal Supremo, mientras que la campaña electoral continúa con una agenda centrada en la seguridad, la economía y la lucha contra la corrupción.



