En una contienda que atrajo la atención nacional, el candidato demócrata Troy Jackson derrotó a la senadora republicana Susan Collins en el estado de Maine. La votación, celebrada el 4 de noviembre de 2026, cerró con Jackson obteniendo el 52 % de los votos frente al 48 % de Collins.
Esta derrota marca la primera vez que Collins, quien ocupaba el cargo desde 1997, es derrotada en una reelección, y rompe una racha de tres décadas de dominio republicano en el Senado de Maine. El resultado también refleja la creciente polarización y el descontento con la agenda conservadora en el noreste de EE.UU.
A nivel nacional, la victoria de Jackson suma un escaño más a la bancada demócrata, que ahora controla 55 de los 100 asientos del Senado, lo que facilita la aprobación de proyectos de ley clave y reduce la necesidad de negociaciones con los republicanos moderados.
El triunfo también tiene implicaciones para la política interna del Partido Republicano, que deberá reconsiderar su estrategia en estados del noreste y fortalecer su base en otras regiones para mantener la competitividad en futuros comicios.

