El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó dramáticamente sus amenazas contra Irán al anunciar que el martes sería el "día de las plantas de energía", en un mensaje críptico en redes sociales que generó profunda preocupación en la comunidad internacional. La amenaza explícita de atacar infraestructura civil crítica —plantas de energía y puentes— ha provocado alertas entre expertos en derecho internacional, quienes advierten que tales acciones podrían constituir crímenes de guerra bajo la Convención de Ginebra.
Funcionarios iraníes respondieron con firmeza a las declaraciones de Trump, mientras que el gobierno estadounidense envió señales mixtas sobre sus intenciones reales. Fuentes diplomáticas citadas por medios internacionales indican que las negociaciones para una solución nuclear permanecen en un punto muerto, con ambas partes manteniendo posiciones aparentemente irreconciliables. El martes marca el plazo final establecido por Trump para que Irán acepte negociar un nuevo acuerdo nuclear bajo amenaza de "destrucción".
La expansión de las amenazas para incluir infraestructura civil representa una escalada significativa respecto a las sanciones y presiones diplomáticas anteriores. Expertos en derecho internacional humanitario consultados por AP News advirtieron que atacar deliberadamente plantas de energía y sistemas de agua constituye una violación del principio de proporcionalidad y podría ser considerado un crimen de guerra, dado el impacto catastrófico en la población civil. Estas instalaciones, aunque pueden tener usos militares indirectos, están protegidas bajo las convenciones internacionales que prohíben ataques a infraestructura civil indispensable para la supervivencia de la población.
La situación se complica aún más por los recientes ataques con misiles lanzados por Irán hacia Israel, que han elevado las tensiones en la región a niveles no vistos en décadas. Israel declaró haber detectado actividad militar iraní durante la noche del lunes, mientras que las autoridades iraníes confirmaron haber lanzado misiles hacia territorio israelí en lo que describieron como una respuesta a inmuegos previos. Esta dinámica de escalada mutua ha puesto en alerta a todo Medio Oriente, con países de la región instando a ambas partes a evitar una guerra abierta que podría tener consecuencias devastadoras para la estabilidad global.