El presidente Donald Trump emitió una amenaza directa al gobierno de Tehran, advirtiendo que destruirá plantas de energía iraníes y puentes estratégicos si no se reabre el Estrecho de Hormuz para el tránsito de petroleros. El ultimátum, con fecha límite del martes por la noche, marca una escalada dramática en la confrontación entre Estados Unidos e Iran. Las plantas de energía iraníes, distribuidas principalmente en las provincias de Tehran, Isfahán, Shíraz y la costa del Golfo Pérsico, representan infraestructura crítica para el funcionamiento del país. Tehran respondió inmediatamente a través de su misión ante la ONU, afirmando que responderá de manera "devastadora" si Estados Unidos cumple sus amenazas. El conflicto se intensificó la semana pasada cuando un avión de reconocimiento estadounidense fue derribado sobre territorio iranío, y un miembro de la tripulación permanece desaparecido. La situación ha puesto en alerta a los mercados internacionales de petróleo, con precios que registraron saltos significativos ante la posibilidad de una interrupción del suministro a través del Estrecho de Hormuz, por donde transita aproximadamente un quinto del consumo mundial de petróleo.