Wawira Njiru, una emprendedora keniana, ha convertido una pequeña iniciativa de recaudación de fondos en una empresa social de gran escala que provee comidas nutritivas a niños en escuelas rurales de Kenia. Desde su fundación en 2015, el programa ha crecido hasta abastecer a más de 200 instituciones educativas, alcanzando a aproximadamente 50.000 estudiantes que antes sufrían desnutrición y bajas tasas de asistencia.
El modelo de Njiru se basa en la colaboración con agricultores locales, garantizando que los alimentos provengan de la producción nacional y fomentando la economía regional. Además, la organización capacita a madres y jóvenes en la preparación de menús balanceados, creando empleo y fortaleciendo la cadena de suministro local. Este enfoque ha sido clave para la sostenibilidad del proyecto y ha atraído la atención de donantes internacionales.
En reconocimiento a su impacto, Wawira Njiru recibió el German Africa Prize, un galardón que celebra iniciativas que promueven el desarrollo sostenible y la cooperación entre Alemania y África. El premio incluye una dotación financiera que permitirá ampliar la cobertura del programa a otras provincias kenianas y mejorar la infraestructura de cocina en las escuelas beneficiarias.
El éxito del proyecto también ha generado un debate sobre la necesidad de políticas públicas que respalden la alimentación escolar en África. Autoridades kenianas están considerando la incorporación de modelos como el de Njiru en sus planes nacionales de educación y salud, lo que podría sentar un precedente para otros países del continente que enfrentan desafíos similares.


