El presidente egipcio Abdel Fattah el‑Sisi declaró que Egipto está dispuesto a tomar "cualquier medida" para defender a Arabia Saudí frente a los ataques de los rebeldes hutíes, que lanzan misiles y drones desde el territorio yemení. La declaración se realizó en una rueda de prensa celebrada en El Cairo, donde el mandatario subrayó la necesidad de proteger la estabilidad del Golfo Pérsico y los intereses económicos de la región.
El compromiso egipcio llega en un momento en que los hutíes intensifican sus ofensivas contra instalaciones petroleras saudíes y objetivos civiles, lo que ha provocado una respuesta militar conjunta de la coalición liderada por Arabia Saudí. Egipto, que mantiene una relación estratégica con Riad desde la década de 1990, ha ofrecido apoyo logístico y de inteligencia, y ahora plantea la posibilidad de desplegar fuerzas aéreas para interceptar los proyectiles.
Este anuncio también tiene repercusiones en la política interna egipcia, donde el gobierno busca reforzar su imagen de liderazgo regional y contrarrestar la influencia de Irán, considerado el patrocinador de los hutíes. La medida podría traducirse en una mayor cooperación militar entre El Cairo y Riad, incluyendo ejercicios conjuntos y acuerdos de suministro de armamento.
Sin embargo, la promesa de defensa también genera preocupación entre los actores internacionales que temen una ampliación del conflicto yemení, que ya ha provocado una grave crisis humanitaria. La comunidad internacional sigue llamando a una solución negociada, mientras que la escalada de la retórica militar podría dificultar los esfuerzos de mediación.

