El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, se dirigió a la Asamblea General de la ONU el jueves 24 de septiembre de 2026 mediante una intervención pregrabada, luego de que las autoridades estadounidenses le negaran la visa para asistir presencialmente. En su discurso, Abbas sostuvo que las políticas israelíes ya no sólo ponen en riesgo la viabilidad de un Estado palestino, sino que amenazan la vida y la existencia del pueblo palestino.
Abbas denunció la expansión de los asentamientos en Cisjordania, el bloqueo de Gaza y la creciente violencia de los colonos, señalando que estas acciones constituyen una forma de apartheid y violan el derecho internacional. Además, advirtió que la falta de una solución política viable podría desencadenar una escalada de violencia que afectaría a toda la región.
Las reacciones no se hicieron esperar. Varios gobiernos europeos, incluido el de Francia, expresaron su preocupación y llamaron a Israel a respetar los acuerdos de paz. Por su parte, Estados Unidos reiteró su apoyo a la seguridad israelí, pero instó a ambas partes a retomar las negociaciones bajo los auspicios de la ONU.
El discurso de Abbas podría traducirse en nuevas iniciativas dentro del organismo multilateral, como la presentación de resoluciones que exijan el cese de la expansión de asentamientos y la apertura de canales de diálogo más efectivos. Asimismo, la comunidad internacional podría intensificar la presión económica y diplomática sobre Israel para que cumpla con sus obligaciones internacionales.

