A partir del 22 de septiembre, la sede de la ONU en Nueva York acogerá la 81ª Asamblea General, un evento que tradicionalmente sirve de escenario para discursos de alto nivel y negociaciones bilaterales. Entre los primeros encuentros programados, el expresidente Donald Trump se reunirá con el presidente de Irán, a pesar de la negación oficial de Teherán sobre cualquier agenda conjunta.
En paralelo, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski y el presidente francés Emmanuel Macron están programados para participar en mesas redondas sobre seguridad europea y la respuesta al conflicto en Ucrania. La agenda también incluye una sesión dedicada a la regulación de la inteligencia artificial, tema que ha sido central en la reciente postura de Trump.
Los analistas de Al Jazeera advierten que la presencia de Trump en la ONU, junto a la visita del presidente iraní, podría reavivar tensiones en Oriente Medio, especialmente en el contexto de la guerra en Yemen, donde los desplazados continúan cruzando el Mar Rojo hacia Djibouti.
El programa de la Asamblea también contempla debates sobre cambio climático, derechos humanos y la reforma del Consejo de Seguridad, reflejando la complejidad de los desafíos globales que los líderes deberán abordar en los próximos meses.



