El presidente argentino Javier Milei anunció el 29 de septiembre de 2026 que el gobierno exigirá al Reino Unido el cese inmediato de la exploración petrolífera del proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas. Milei otorgó un plazo de catorce días para que la compañía británica que lidera la iniciativa suspenda sus actividades.
La medida se produce en medio de una creciente tensión diplomática entre ambos países, que ya se disputan la soberanía de las islas desde la guerra de 1982. El gobierno británico calificó la demanda como "infundada" y reiteró su compromiso con la seguridad energética y la inversión extranjera en el territorio.
Milei indicó que, de no cumplirse el plazo, Argentina presentará una demanda ante la Corte Internacional de Justicia y buscará sanciones en foros multilaterales. La decisión también busca reforzar la narrativa nacionalista que ha caracterizado su gestión y movilizar el apoyo interno de sectores conservadores.
Expertos advierten que la escalada podría afectar proyectos de inversión en la región y complicar la cooperación en áreas como la pesca y la investigación científica, mientras que la comunidad internacional observa con cautela el desarrollo de la disputa.



