El 22 de septiembre de 2026 se dio inicio a la 81ª Asamblea General de la ONU en la sede de Nueva York, con la presencia de 193 delegaciones. Donald Trump abrió la sesión con un discurso que combinó amenazas a Irán, promesas de cooperación en energía y críticas a la IA, generando una fuerte reacción de los demás mandatarios.
En paralelo, el presidente de Irán viajó a Nueva York para reunirse con funcionarios estadounidenses en los márgenes de la Asamblea, aunque Irán negó cualquier encuentro oficial. La verificación de la BBC Mundo confirmó que varias de las afirmaciones de Trump sobre acuerdos de paz y sanciones estaban exageradas o sin fundamento.
Varios líderes importantes, entre ellos Xi Jinping, Vladimir Putin, Friedrich Merz y Giorgia Meloni, decidieron no asistir al evento, según un informe de DW Español. Sus ausencias fueron interpretadas como una señal de descontento con la agenda occidental y con la creciente polarización en la diplomacia multilateral.
El discurso del emir de Qatar y la apertura de la sesión por el secretario general Antonio Guterres reforzaron el llamado a la interdependencia y al multilateralismo, mientras que la comunidad internacional siguió de cerca los debates sobre Ucrania, Gaza, cambio climático e inteligencia artificial.



