El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, concedió el indulto a Martin Ryan, un ciudadano francés que había sido condenado por espionaje a favor de Rusia. La medida se produce apenas días después de que la Comisión Europea levantara las sanciones impuestas al magnate ruso Oleg Deripaska, lo que sugiere una posible presión diplomática para normalizar los lazos económicos.
Ryan, quien había sido sentenciado a ocho años de prisión, fue liberado bajo la condición de no abandonar el país sin autorización. Mientras tanto, otro francés, cuya identidad no ha sido revelada, permanece detenido bajo cargos de espionaje, lo que indica una política de indultos selectiva.
El gesto de Azerbaiyán ha sido interpretado por analistas como un intento de reforzar su posición como aliado estratégico de la UE en la región del Cáucaso, a la vez que busca equilibrar sus relaciones con Rusia. La UE, por su parte, ha señalado que el levantamiento de sanciones a Deripaska responde a la necesidad de reactivar inversiones en sectores clave como la energía y la tecnología.
Observadores internacionales advierten que la práctica de indultar a ciudadanos extranjeros podría sentar un precedente que debilite la credibilidad de los procesos judiciales en Azerbaiyán y genere tensiones con los socios occidentales que demandan mayor transparencia y respeto a los derechos humanos.

