El Congreso brasileño ha aprobado un plan para reducir la pena de prisión del expresidente Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años de cárcel por planear un golpe de Estado después de perder una elección. La decisión ha generado controversia en el país, con algunos argumentando que la pena es demasiado dura y otros afirmando que es justa.
