La Organización Mundial de la Salud ha declarado el brote de ébola como una emergencia de salud pública de importancia internacional, lo que ha generado una respuesta internacional para tratar de contener el brote. El número de casos y muertes ha aumentado significativamente en las últimas semanas, lo que ha generado preocupaciones sobre la capacidad de los servicios de salud para manejar la situación. La comunidad internacional ha llamado a una acción urgente para evitar que el brote se propague a otros países.
