El presidente Nayib Bukele, quien llegó al poder en 2019, confirmó oficialmente que se presentará a la presidencia en las elecciones programadas para el 28 de febrero de 2027. La noticia fue publicada por el Tribunal Supremo Electoral, que también estableció el calendario electoral y los requisitos de candidatura.
La aspiración de Bukele a un tercer mandato se sustenta en la reforma constitucional aprobada en 2021, que eliminó la prohibición de reelección consecutiva. Sin embargo, críticos internos y observadores internacionales señalan que la medida vulnera los principios de alternancia en el poder y podría consolidar un régimen autoritario.
Países vecinos y organismos multilaterales, como la Organización de los Estados Americanos (OEA), han emitido comunicados advirtiendo sobre los riesgos de concentrar el poder ejecutivo y han llamado a garantizar procesos electorales transparentes y competitivos. En la región, la decisión de Bukele reaviva el debate sobre la necesidad de fortalecer las instituciones democráticas.
En el plano interno, la oposición salvadoreña se prepara para una campaña que buscará movilizar a la ciudadanía en torno a la defensa de la institucionalidad. El resultado de la contienda será determinante para la trayectoria política de El Salvador y para la percepción de la democracia en América Central.

