Las elecciones en Bulgaria, convocadas tras protestas que derrocaron al gobierno, podrían marcar un punto de inflexión en la política del país. La situación es tensa, con la comunidad internacional llamando a la calma y a la búsqueda de una solución pacífica. El expresidente prorruso Rumen Radev parte como favorito en las encuestas con su promesa de combatir la corrupción y ofrecer una alternativa a la política tradicional.
