Tras ganar dos escaños en elecciones especiales, el Partido Liberal de Canadá, liderado por Mark Carney, aseguró una mayoría parlamentaria. Esto le permite aprobar leyes sin necesidad de negociar con partidos opositores, lo que podría acelerar reformas en áreas como impuestos y energía. La victoria se debe a la descontento con el gobierno conservador anterior, especialmente en regiones como Ontario. Sin embargo, los críticos advierten sobre posibles polarizaciones políticas en el futuro.


