La política de Canadá de devolver a refugiados a EE.UU. ha generado críticas, ya que los refugiados pueden enfrentar detención y otros problemas en EE.UU. La situación ha sido calificada de 'inaceptable' por algunos críticos, y se ha pedido al gobierno canadiense que revise su política. Sin embargo, el gobierno canadiense ha defendido su política, argumentando que es necesaria para proteger la seguridad nacional.
