En una entrevista concedida el 2 de noviembre de 2026, el canciller alemán propuso que la comunidad internacional, y en particular la Unión Europea, apoye los esfuerzos de reunificación de la península coreana. El mandatario destacó que la división de Corea, establecida tras la Guerra de Corea, sigue siendo una fuente de inestabilidad y que la unidad podría aportar beneficios económicos y de seguridad tanto para la región como para el mundo.
La propuesta ha sido recibida con cautela por parte del gobierno de Seúl, que reconoce la importancia de la reunificación pero subraya la necesidad de garantizar la seguridad nacional y la estabilidad del régimen norcoreano antes de avanzar. Analistas surcoreanos señalan que la posición de Alemania refleja un creciente interés europeo en los asuntos de Asia Oriental, tradicionalmente dominados por EE.UU., China y Japón.
China, por su parte, ha manifestado su apoyo a la idea de una Corea unificada bajo un marco que respete la soberanía del país, aunque mantiene reservas sobre la influencia occidental en el proceso. Rusia, mientras tanto, ha reiterado su disposición a mediar en cualquier iniciativa que conduzca a la paz en la península.
El llamado del canciller alemán se produce en un momento en que las tensiones en la zona del Estrecho de Corea se han intensificado, con ejercicios militares conjuntos entre EE.UU. y Corea del Sur y la continuación de los programas de misiles norcoreanos. La propuesta europea podría abrir una nueva vía diplomática, aunque su viabilidad dependerá de la voluntad de los actores locales y de la alineación de intereses internacionales.

