Catar ha renovado sus esfuerzos de mediación para la estabilidad regional después del acuerdo entre EE.UU. e Irán. El país ha sido un actor clave en la región, y ha trabajado para reducir las tensiones entre los países del Golfo. La decisión de Catar de renovar sus esfuerzos de mediación ha sido vista como un intento de consolidar su influencia en la región, y ha generado críticas de algunos países que se oponen a su política.


