Un centro de cuarentena en Laikipia, Kenia, ha generado una disputa sobre la tierra y la soberanía. La comunidad local ha expresado su oposición al centro, argumentando que se está construyendo en tierras ancestralmente pertenecientes a la comunidad. El gobierno ha argumentado que el centro es necesario para proteger la salud pública, pero la comunidad ha cuestionado la legitimidad del proyecto.
