El Ministerio de Relaciones Exteriores de China, a través de su canciller Wang Yi, solicitó este lunes que Israel suspenda de inmediato la "establecimiento forzado" de asentamientos en la Cisjordania ocupada. La petición se produce en medio de una escalada de tensiones en la región, donde la expansión de colonias israelíes ha sido condenada por la mayoría de la comunidad internacional.
Beijing subrayó que la cuestión palestina constituye "la mayor injusticia histórica del siglo" y llamó a ambas partes a retomar las conversaciones bajo los principios del derecho internacional. La postura china, tradicionalmente alineada con la causa palestina, busca reforzar su influencia en el Oriente Medio y contrarrestar la creciente cercanía entre Israel y Estados Unidos.
El anuncio se produce mientras el gobierno israelí continúa aprobando proyectos de vivienda en áreas consideradas ilegales por la ONU. La comunidad internacional, encabezada por la ONU y la UE, ha reiterado su rechazo a los asentamientos, considerándolos un obstáculo para una solución de dos Estados.
En el plano geopolítico, la intervención china podría traducirse en una mayor participación de Pekín en la mediación del conflicto, al tiempo que plantea desafíos a la política exterior estadounidense en la región.

