Una ola de líderes recién electos en América Latina está revirtiendo las medidas de aislamiento que varios países adoptaron contra Israel tras la escalada del conflicto en Gaza. Presidentes y mandatarios de Brasil, Argentina, Chile y Colombia han anunciado la reapertura de embajadas, la firma de acuerdos de cooperación tecnológica y la participación en foros bilaterales con Tel Aviv.
Este giro diplomático se produce en un contexto de gobiernos de izquierda y centro‑izquierda que, a diferencia de sus predecesores, buscan diversificar sus alianzas estratégicas y atraer inversión en sectores como la agro‑tecnología y la ciberseguridad. Asimismo, la comunidad empresarial ha presionado para restablecer relaciones comerciales que fueron suspendidas en 2023.
Sin embargo, la medida ha generado protestas en varios países, donde organizaciones de derechos humanos y colectivos pro‑palestinos denuncian una normalización que ignora las violaciones de derechos humanos en los territorios ocupados. Las críticas se han traducido en manifestaciones en capitales como Buenos Aires y Santiago, y en la convocatoria de debates parlamentarios sobre la política exterior.
El acercamiento a Israel también tiene implicancias en la geopolítica regional, pues podría reforzar la presencia de actores externos como Estados Unidos y la Unión Europea, que ven en la cooperación latinoamericana‑israelí una vía para contrarrestar la influencia de potencias como China y Rusia en la zona.


