El Danish Refugee Council (DRC) publicó un informe que describe la situación humanitaria en los campos de refugiados de Gaza como "crítica". El documento señala que la escasez de agua potable ha alcanzado niveles de emergencia, mientras que los suministros de alimentos y medicinas son insuficientes para cubrir las necesidades básicas de la población.
El informe también menciona que Israel ha comenzado a ampliar la zona conocida como "Línea Amarilla", una medida que, según el DRC, obliga a los residentes a desplazarse a áreas más vulnerables y menos provistas de infraestructura. Esta política, según los analistas, podría ser una táctica para ejercer presión sobre la población civil.
Organizaciones internacionales han pedido a la comunidad global que intervenga para garantizar el acceso humanitario y evitar una mayor escalada del conflicto. Mientras tanto, la población de Gaza enfrenta un aumento de enfermedades relacionadas con la falta de saneamiento y la sobrepoblación en los campos.
El DRC insta a las autoridades israelíes a detener la expansión de la "Línea Amarilla" y a permitir la libre circulación de ayuda humanitaria, advirtiendo que la prolongación del desplazamiento podría constituir una violación del derecho internacional humanitario.
