Kim Jong Un y el ministro de Defensa ruso, Andrey Belousov, inauguraron un monumento en Pyongyang dedicado a los soldados ucranianos fallecidos en el conflicto. Esta acción simbólica refuerza la alianza estratégica entre ambos países y demuestra el apoyo continuo de Corea del Norte a la causa rusa. La ceremonia tuvo lugar en un momento de crecientes tensiones en la región y podría ser interpretada como un mensaje de advertencia a las potencias occidentales.
