El 24 de septiembre de 2026 el presidente de Costa Rica, Rodrigo Fernández, anunció la destitución del ministro de Relaciones Exteriores después de que el funcionario asistiera al encuentro “Shield of the Americas” en Washington sin contar con la autorización del gabinete. La reunión, organizada por grupos empresariales estadounidenses, incluyó la presencia del expresidente Donald Trump, quien buscó reforzar lazos con líderes latinoamericanos.
El ministro, cuyo nombre no fue divulgado en la nota oficial, sostuvo que su participación tenía como objetivo promover inversiones y fortalecer la cooperación bilateral. Sin embargo, el presidente Fernández argumentó que la ausencia de una autorización previa vulneró la normativa interna y puso en riesgo la política exterior costarricense, que se basa en la neutralidad y el multilateralismo.
La decisión generó una fuerte reacción de la oposición, que acusó al gobierno de ocultar información y de permitir la influencia de intereses externos en la agenda diplomática. Grupos de la sociedad civil también expresaron su preocupación por la falta de claridad en los procesos de autorización para encuentros de alto nivel con figuras controvertidas como Trump.
En el plano internacional, la destitución ha sido vista como una señal de que Costa Rica busca mantener una postura independiente frente a la política exterior de Estados Unidos, a la vez que protege su imagen de país pacifista y respetuoso de los derechos humanos. Analistas internacionales advierten que la medida podría afectar temporalmente la relación bilateral, aunque el nuevo ministro designado buscará restablecer canales de diálogo.