Durante el partido de la liga saudí entre Al Nassr y su rival, una alerta de misil obligó a suspender el encuentro temporalmente. Al reanudarse el juego, Cristiano Ronaldo, capitán de Al Nassr, levantó una bufanda con la bandera de Arabia Saudí como símbolo de solidaridad.
El gesto fue captado por cámaras y rápidamente difundido en redes sociales, provocando reacciones encontradas. Mientras algunos aficionados saudíes celebraron la muestra de apoyo, críticos internacionales lo señalaron como una politización del deporte en medio de la escalada de tensiones entre Arabia Saudí e Irán.
Expertos en relaciones internacionales comentaron que el uso de símbolos nacionales en eventos deportivos puede servir como herramienta de soft power, reforzando la imagen del país anfitrión ante la comunidad global.
Las autoridades saudíes no emitieron comentarios oficiales sobre el incidente, pero reiteraron su compromiso con la seguridad de los eventos deportivos en la región.

