En la madrugada del 6 de octubre de 2026, la policía india detuvo a varios miembros del Parlamento pertenecientes a la oposición, bajo el pretexto de impedir una protesta contra la Comisión Electoral Central (CEC). Los parlamentarios, encabezados por figuras prominentes del Congreso Nacional, denunciaron que el CEC, dirigido por Gyanesh Kumar, habría manipulado los registros de votantes para favorecer al Primer Ministro Narendra Modi en las próximas elecciones generales.
Las detenciones se produjeron en la capital, Nueva Delhi, y fueron acompañadas de una fuerte respuesta de la comunidad internacional, que ha pedido a India que respete los derechos democráticos y garantice la libertad de expresión. Organizaciones de derechos humanos han calificado los actos como una "intimidación política" y han instado a la Corte Suprema a intervenir.
El gobierno, por su parte, argumentó que los parlamentarios estaban violando la ley al intentar bloquear una audiencia pública de la CEC, y que la medida era necesaria para mantener el orden público. Sin embargo, la oposición sostiene que la acción es parte de una estrategia más amplia para silenciar críticas y asegurar la victoria electoral del partido gobernante.
Este episodio se inserta en un contexto de creciente polarización política en India, donde los últimos años han visto una serie de reformas electorales controvertidas y acusaciones de autoritarismo. La situación seguirá bajo observación internacional mientras se acercan las elecciones previstas para finales de 2026.
