El pasado 6 de octubre de 2026 la policía india detuvo a varios líderes de partidos opositores que manifestaban frente a la Comisión Electoral de Nueva Delhi. Los manifestantes exigían la publicación de listas electorales actualizadas y denunciaban supuestas irregularidades en el registro de votantes. Las fuerzas de seguridad, bajo la orden de la autoridad local, procedieron a la detención sin presentar cargos formales, lo que provocó la intervención de organizaciones de derechos humanos que pidieron la liberación inmediata de los detenidos.
El incidente se produce en un contexto de creciente polarización política en la India, donde el gobierno del primer ministro Narendra Modi enfrenta una reelección en 2027. La oposición ha denunciado repetidos intentos de manipular el padrón electoral para favorecer al partido gobernante, acusaciones que el Ejecutivo desestima como infundadas.
La comunidad internacional, a través de la Unión Europea y la Organización de los Estados Americanos, ha solicitado una investigación transparente y ha advertido sobre posibles sanciones si se comprueba la vulneración de normas democráticas. Mientras tanto, la Comisión Electoral ha anunciado que revisará los procedimientos de publicación de listas, aunque sin comprometer cambios estructurales.
En el terreno interno, los partidos opositores han convocado a nuevas protestas y a una campaña de movilización ciudadana para presionar al gobierno a garantizar la integridad del proceso electoral. La situación sigue evolucionando y se espera que los tribunales indios emitan pronunciamientos en los próximos días.


