En un comunicado conjunto, la diáspora sudanesa y varias ONG internacionales denunciaron la nominación de Lana Nusseibeh, embajadora de los Emiratos Árabes Unidos ante la ONU, argumentando que su historial no garantiza una defensa imparcial de los derechos humanos. Los críticos señalan que los Emiratos han sido acusados de suministrar armas y apoyo logístico a facciones involucradas en el conflicto que ha devastado Sudán desde 2023.
La candidatura, presentada por el Consejo de Seguridad de la ONU, ha generado una intensa discusión en la comunidad internacional, pues la posición de Secretario General requiere una imagen de neutralidad y compromiso con la paz. Los opositores exigen que la ONU revise los criterios de selección y priorice a candidatos sin vínculos percibidos con regímenes autoritarios.
Por su parte, la delegación de los Emiratos defendió la experiencia diplomática de Nusseibeh y su trayectoria en la promoción de iniciativas de desarrollo sostenible. Sin embargo, la falta de respuestas claras a las acusaciones de apoyo al conflicto sudanés ha alimentado la desconfianza entre los estados miembros.
El proceso de votación se extenderá hasta finales de noviembre, y se espera que la controversia influya en la postura de varios países que podrían abstenerse o votar en contra, lo que complicaría la consecución del quórum necesario para la elección.


