El pasado 1 de noviembre de 2026 la principal coalición de la oposición india organizó un rally de gran escala en Nueva Delhi, demandando la renuncia del presidente del Consejo Electoral tras la anunciada revisión del padrón electoral. Los manifestantes sostuvieron que la medida, que pretende depurar la lista de votantes, podría excluir a cerca de 130 millones de ciudadanos, lo que vulneraría derechos constitucionales y alteraría el equilibrio político del país.
Durante el evento, líderes opositores como Rahul Gandhi y Mamata Banerjee pronunciaron discursos en los que acusaron al gobierno de Modi de intentar manipular el proceso electoral para asegurar su reelección. La policía mantuvo una presencia reforzada, pero permitió la concentración pacífica de los asistentes, que superaron los cientos de miles.
El gobierno, por su parte, ha defendido la reforma como una medida necesaria para eliminar duplicados y entradas falsas en el registro, argumentando que la integridad del voto es esencial. Sin embargo, la falta de consultas previas y la rapidez con la que se implementó la medida han generado descontento y temor entre la población.
El desarrollo de esta protesta podría desencadenar una serie de acciones judiciales y presiones internacionales, ya que observadores de derechos humanos y organismos multilaterales han solicitado una revisión transparente del proceso. La evolución de este conflicto interno tendrá repercusiones en la percepción de la democracia india a nivel global.


