Las protestas son expresiones públicas de descontento que pueden surgir por motivos políticos, económicos, sociales o ambientales, y suelen organizarse a través de movilizaciones, marchas y ocupaciones. Se consideran un mecanismo de presión que puede influir en la agenda pública y en la toma de decisiones gubernamentales.
En el contexto geopolítico, las protestas pueden desencadenar cambios de régimen, afectar la estabilidad regional, generar respuestas de seguridad y reconfigurar alianzas, convirtiéndose en un elemento relevante para el análisis de riesgos y oportunidades internacionales.