El gobierno de la India ordenó el cierre temporal del Parque Central de Nueva Delhi el 16 de octubre de 2026, anticipándose a la manifestación organizada por el movimiento juvenil autodenominado "cockroach". La protesta, que reúne a cientos de activistas universitarios, busca denunciar la violencia de género y exigir reformas legales más estrictas contra los agresores.
Las fuerzas de seguridad desplegaron unidades de la Policía Metropolitana y del Servicio de Seguridad Interna, instalando barreras perimetrales y puntos de control. Además, se prohibió el acceso a vehículos particulares y se estableció una zona de exclusión de 500 metros alrededor del parque. La medida fue justificada por el Ministerio del Interior como necesaria para garantizar la seguridad pública y evitar posibles enfrentamientos.
Organizadores del movimiento "cockroach" denunciaron la medida como una forma de censura y de coartar el derecho a la libre expresión. En un comunicado, la coalición de activistas afirmó que la prohibición del acceso al parque impediría la visibilidad del reclamo y que la respuesta del Estado evidencia una intolerancia creciente hacia las demandas feministas.
La decisión ha generado debate en la opinión pública y entre legisladores. Algunos parlamentarios han pedido una revisión de la normativa que regula la convocatoria de manifestaciones, mientras que grupos conservadores respaldan la medida como una forma de preservar el orden público. La situación pone de relieve la tensión entre la creciente movilización juvenil y la política de seguridad del gobierno indio.
El cierre del parque también tiene implicaciones económicas, pues el área es un punto neurálgico para el comercio informal y el turismo local. Se espera que la medida sea revisada después de la manifestación, aunque las autoridades no han indicado una fecha para la reapertura.



