EE.UU. ha iniciado un programa de deportación de migrantes a países africanos. El programa ha sido criticado por organizaciones de derechos humanos, que argumentan que los migrantes no reciben un trato justo en los países de destino. La noticia ha sido recibida con preocupación por parte de la comunidad internacional, que busca garantizar los derechos humanos de los migrantes.
