El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que la cuestión del uranio enriquecido al 90 % será un tema central en la próxima ronda de negociaciones con Irán, después de que la administración haya señalado su intención de volver a la mesa de diálogo tras la suspensión del acuerdo nuclear de 2015.
Funcionarios estadounidenses subrayaron que el nivel de enriquecimiento alcanzado por Irán supera los límites establecidos por el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) y representa una amenaza directa a la proliferación nuclear. En respuesta, la Casa Blanca ha propuesto un marco de inspecciones más riguroso y la reducción gradual del stock de uranio enriquecido.
Irán, por su parte, ha defendido su programa como un derecho soberano y ha advertido que cualquier presión excesiva podría llevar a una escalada militar en la región. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Hossein Amir‑Abdollahian, declaró que “Irán no cederá su derecho a la energía nuclear pacífica”.
Los analistas advierten que la falta de consenso sobre el uranio enriquecido podría retrasar la reapertura del JCPOA y reactivar sanciones económicas, lo que tendría repercusiones en los precios del petróleo y la estabilidad política de Oriente Medio.


