El árbitro de video, Shaun Evans, ha admitido que su gesto fue 'involuntario y subconsciente', lo que ha generado debate sobre la impartialidad de los árbitros. La admisión de Evans ha generado debate sobre la impartialidad de los árbitros y ha planteado preguntas sobre la necesidad de mejorar la formación y la supervisión de los árbitros. El incidente ha destacado la importancia de la tecnología y la supervisión en el fútbol para garantizar la justicia y la equidad en el juego.
