El presidente Donald Trump, en una medida sin precedentes, prohibió a CNN, MSNBC y Politico el acceso a la Casa Blanca, alegando que los canales habían difundido información falsa y sesgada. Ante la prohibición, la administración lanzó "Trump TV", una plataforma propia para transmitir la agenda del gobierno.
Los medios afectados respondieron con una demanda federal que alega violación de la Primera Enmienda y el derecho a la libertad de prensa. La demanda, presentada el 22 de septiembre, busca la restitución del acceso y una orden judicial que impida futuras restricciones.
El conflicto ha provocado la suspensión del tradicional press pool de la Casa Blanca, lo que limita la cobertura conjunta de los eventos presidenciales y genera incertidumbre entre los periodistas que cubren la administración.
Mientras tanto, varios conglomerados mediáticos han anunciado un boicot a la Casa Blanca, reduciendo la cobertura de sus actividades y aumentando la presión pública sobre la administración para que revierta la medida.



