En 1996, cazas cubanos atacaron aviones de Hermanos al Rescate, un grupo de exiliados en Miami, destruyendo dos avionetas. Este evento marcó un punto de quiebre en las relaciones Cuba-EE.UU. Según BBC Mundo, el ataque fue un acto de represalia por la presencia de disidentes en el exilio. Las nuevas fuentes RSS detallan que el ataque fue planeado por el gobierno cubano para intimidar a los opositores. La acusación actual de Raúl Castro por este hecho ha generado una nueva ola de tensiones, con EE.UU. usando este incidente como justificación para presionar a Cuba. Esta situación podría afectar acuerdos comerciales y diplomáticos futuros entre ambos países.


