El líder del Reino Unido, Keir Starmer, ha dicho que no cederá a la presión de Trump sobre la guerra con Irán. Starmer ha afirmado que el Reino Unido debe mantener su posición independiente en la región y no debe dejarse influir por la presión de EE. UU. La declaración de Starmer ha sido vista como un intento de distanciarse de la política de Trump en la región.


