El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, declaró a la BBC que la decisión de la administración de Donald Trump de reducir la asistencia militar a Ucrania es "completamente equivocada" y que podría extender la guerra iniciada por Rusia en febrero de 2022. Crosetto sostuvo que la medida no solo perjudica a Ucrania, sino que también pone en riesgo la seguridad colectiva de la OTAN y la credibilidad de los compromisos occidentales.
En la entrevista, el político subrayó que la ayuda estadounidense ha sido crucial para mantener la capacidad de defensa de Kiev, permitiendo a las fuerzas ucranianas resistir los avances rusos en el este y el sur del país. Señaló que cualquier reducción de recursos podría traducirse en una mayor presión sobre los frentes de batalla y en un aumento de las bajas civiles.
Crosetto también recordó que Italia, como miembro de la OTAN, ha incrementado su propio suministro de armamento a Ucrania, enviando sistemas de defensa aérea y municiones. Sin embargo, advirtió que la falta de apoyo estadounidense podría obligar a los aliados europeos a asumir una carga financiera y militar insostenible.
Finalmente, el ministro italiano pidió a la comunidad internacional que mantenga una postura firme y coordinada, evitando que decisiones unilaterales de Washington desestabilicen la estrategia conjunta contra la agresión rusa. La declaración se produce en un momento de creciente tensión política interna en EE. UU., donde el futuro de la política exterior de Trump sigue siendo objeto de debate.


