En la jornada electoral del 17 de diciembre de 2026, el presidente Aleksandar Vučić quedó sin la mayoría absoluta necesaria para gobernar en primera vuelta, pese a liderar la coalición pro‑gobierno. El inesperado desempeño del Student List, surgido de dos años de protestas contra la corrupción, le otorgó alrededor del 15 % de los votos, convirtiéndose en el bloque decisivo para definir una posible segunda vuelta.
Los estudiantes, organizados bajo la bandera del Student List, demandan reformas judiciales, mayor transparencia en la gestión pública y la renuncia de funcionarios vinculados a escándalos de malversación. Su capacidad de movilización ha puesto presión sobre los partidos tradicionales, que ahora deben negociar con una fuerza que no pertenece al espectro político habitual.
La comunidad internacional, particularmente la Unión Europea, ha manifestado su preocupación por la posible inestabilidad política y ha llamado a todas las partes a respetar los resultados electorales y a garantizar un proceso pacífico. Un escenario de segunda vuelta podría abrir la puerta a coaliciones inesperadas, con implicaciones para la política de integración europea de Serbia.
Mientras tanto, los analistas locales advierten que la falta de una mayoría clara podría retrasar la formación de gobierno, afectando la implementación de reformas económicas y la agenda de adhesión a la UE, que depende de la estabilidad institucional del país.

