El Papa ha sido un crítico vocal de la política de Trump, y ha pedido a los líderes mundiales que trabajen para encontrar soluciones pacíficas a los conflictos. El Papa ha defendido la importancia de la diplomacia y el diálogo en la resolución de conflictos, y ha criticado la política de Trump por ser demasiado agresiva. Trump ha respondido a las críticas del Papa, acusándolo de ser 'blando con la delincuencia y pésimo en política exterior'.


