El 25 de septiembre de 2026 el Papa León XIV arribó al aeropuerto de París‑Orly para iniciar una visita oficial de cuatro días a Francia. Fue recibido por el presidente Emmanuel Macron, quien le ofreció una ceremonia de bienvenida en el Palacio del Elíseo antes de dirigirlo a la catedral de Notre‑Dame para una audiencia privada.
Durante el vuelo a París, el pontífice utilizó la oportunidad para alertar sobre la grave situación en la ciudad española de Ceuta, describiéndola como "una verdadera crisis humanitaria". Señaló que miles de migrantes quedan atrapados en condiciones precarias y pidió a la comunidad internacional que actúe con urgencia para garantizar su dignidad y derechos básicos.
León XIV también dedicó parte de su discurso a los desafíos contemporáneos, subrayando la necesidad de que la humanidad enfoque sus esfuerzos en la paz, la dignidad humana y el desarrollo responsable de la tecnología, incluida la inteligencia artificial. El Papa advirtió que el uso irresponsable de la IA podría agravar las desigualdades y vulnerar la libertad individual.
La visita concluirá con una serie de encuentros con líderes religiosos, autoridades locales y organizaciones de la sociedad civil, en los que se debatirá sobre la migración, la cooperación europea y la promoción de valores cristianos en un mundo cada vez más digitalizado.