El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, se niega a dimitir después de una llamada a su destitución. La llamada a su destitución ha generado una gran incertidumbre sobre el futuro del gobierno de Sudáfrica. Ramaphosa ha afirmado que no tiene intención de dimitir y que seguirá trabajando para mejorar la situación del país. Sin embargo, la presión sobre Ramaphosa para que dimita sigue creciendo.
